Experimento de Young.

 

En el año 1800  el físico ingles Thomas Young realizó un experimento que demostró el echo  de que  la luz puede producir la interferencia. Este experimento confirmo una vez más la naturaleza ondulatoria de la luz.

 La figura muestra el aparato que Young utilizó en su experimento.  El aparato consiste en una estrecha rendija S1 y dos rendijas, también estrechas,  S2  y S3  

 

                                          

                               

paralelas a S1 (equidistantes de ella) y una pantalla.  La luz procedente de una fuente  ( no representada) incide sobre la rendija S1. Según el principio de Huygens, desde la rendija S1 se propagan ondas secundarias que alcanzan en un mismo instante las rendijas S2  y S3  . Es evidente que toda variación de fase de las ondas emitidas por la fuente S1  es acompañada por iguales variaciones de la fases de las ondas radiadas por las fuentes secundarias  S2  y S3  . Por consiguiente, en las ondas radiadas por las fuentes S2  y S3  la diferencia de fase queda siempre invariable, es decir, las fuentes  son coherentes.

Cuando las ondas provenientes de las rendijas S2  y S3  llegan a la pantalla, se observa sobre ella un cierto número de bandas brillantes y oscuras, paralelas a las rendijas, o sea, patrón de interferencia.